Los antiguos navegantes, se aventuraban al mar en largas travesías, en busca de nuevos continentes.
Muchas de estas travesías se tornaban peligrosas, ya que al introducirse en diversos mares "extraños", no se sabía exactamente cuando se llegaría a tierra firme.
Después de varios meses de navegación las provisiones comenzaban a escasear.
Podemos encontrar cierta similitud de esto con el texto de hebreos que nos habla de lo bueno que es "afirmar el corazón en la gracia".
Sucede hoy que muchos "creyentes" sufren tener que navegar a la deriva en su vida espiritual.
Aún dentro de lo que se denominan "iglesias cristianas", encontramos un mar de doctrinas diversas y extrañas.
¿Quien puede negar en este siglo la diversidad de doctrinas y enseñanzas extrañas que pululan por las iglesias?
Muchos, no contentos con lo escrito en la Biblia, están en la búsqueda y creación de nuevas enseñanzas que se denominan justamente "extrañas" por carecer de relación con la Palabra de Dios.
¿Te has preguntado cuál es el sustento bíblico de lo que crees?
¿Has examinado a fondo a la luz de la Biblia si realmente no haz creído en una doctrina extraña?
No solamente que no tienen sustento bíblico, sino que son contrarias("extrañas") a la gracia de Dios.
La gracia de Dios es la salvación ofrecida a todo pecador que quiera creer con fe en el sacrificio de Cristo hecho en la cruz.
Gracia, es misericordia,es el amor de Dios gratuito al hombre inmerecedor de el.
Hay un punto en común en todas las "doctrinas extrañas" y es que estas llevan al alma a desviase de Cristo.
Cuando uno comienza a apartar la mirada de Cristo y de su gracia, buscando enseñanzas humanas basadas en el obrar propio y en el merito personal empieza una travesía incierta, en donde se es llevado a la deriva.
El corazón no encuentra paz en la confusión pues sólo puede descasar al "afirmarse en la gracia.
Es afirmarse en el mismo dador de la gracia; en Cristo.
¿Cual es el propósito de la iglesia sino en conocer más de Cristo?
Quizá ya hace mucho tiempo que haz iniciado un viaje, una travesía en la que tu corazón en medio de la confusión de este tiempo, no halla un descanso.
Quizá estés cansado de navegar, y navegar de una enseñanza a otra y una doctrina a otra más extraña, sin llegar a un puerto seguro.
Quiero invitarte en el nombre de Cristo Jesús, a que tu corazón pueda "afirmase en su gracia".
¡Gracia, gracia, esta palabra tan usada pero tan poco conocida por los hombres!
Esta tierra es muy grande y hermosa, y su longitud y anchura exceden a todo conocimiento.
¿Que mapas usarás? Desde luego su palabra, la Biblia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.