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viernes, 5 de diciembre de 2025

Declaración de Chicago de 1978 sobre inerrancia bíblica

La Declaración de Chicago sobre la Inerrancia Bíblica (1978) surgió como un esfuerzo monumental de casi 300 líderes evangélicos —incluyendo a figuras como R. C. Sproul, J. I. Packer y Carl F. H. Henry— para contener el avance destructor del liberalismo teológico y la alta crítica, que atacaba la autoría y veracidad histórica de la Biblia. El documento fue un baluarte necesario en su defensa de la inspiración plenaria y la interpretación literal. Sin embargo, su apologética adolece de una fisura fundamental: al centrarse en combatir la alta crítica, dejó la puerta abierta al racionalismo de la baja crítica (crítica textual) mediante una definición deficiente de la preservación.

Esta debilidad se hace patente en su Artículo X, donde la Declaración intenta abordar la disponibilidad del texto sagrado. Aunque utiliza el término teológico "providencia", lo despoja de su fuerza confesional histórica:

"Afirmamos que la inspiración de Dios, en sentido estricto, se aplica solamente al texto autográfico de las Escrituras, el cual gracias a la providencia de Dios, puede ser comprobado con gran exactitud por los manuscritos que están a la disposición de todos los interesados. Afirmamos además que las copias y traducciones... son la Palabra de Dios hasta el punto en que representen fielmente los manuscritos originales."

Aquí reside el problema crucial que señalas: la Declaración redefine la providencia. A diferencia de las confesiones reformadas que hablan de un texto "conservado puro" (kept pure), Chicago habla de un texto que puede ser "comprobado" o reconstruido. Esto abre la puerta a que la preservación de un acto divino de custodia (que garantiza un texto puro en uso continuo por la Iglesia) podría ser una tarea humana de arqueología textual.

La ambigüedad es doble y calculada:

  1. Indefinición de los Manuscritos: Al afirmar que el texto se comprueba por "los manuscritos que están a la disposición", la Declaración evita tomar una postura sobre cuáles manuscritos. Ignora deliberadamente la profunda divergencia entre el Texto Recibido (base de la Reforma) y el Texto Crítico (base de la academia moderna y las versiones dinámicas). Da por sentado un consenso textual que no existe, validando implícitamente el uso de manuscritos alejandrinos corruptos bajo la etiqueta de "disponibles".

  2. Incertidumbre en las Copias: Al declarar que las copias son Palabra de Dios solo "hasta el punto" en que coincidan con los originales perdidos, introduce un principio de duda. En lugar de tener una Biblia autoritativa en la mano, el creyente queda supeditado a la última teoría de los críticos textuales para saber qué porción "representa fielmente" al autógrafo.

En conclusión, la Declaración de Chicago ofrece una inerrancia teórica en los autógrafos, pero falla en garantizar una autoridad práctica y tangible hoy. Se aleja de la Confesión de Westminster  y Bautista de 1689 (1.8), la cual enseñaba que Dios, por "su singular cuidado y providencia", mantuvo las Escrituras "auténticas" en todas las épocas, para entregarnos en su lugar una confianza probabilística basada en la ciencia textual y no en la promesa divina. No obstante, no se niega la utilidad de esta declaración para frenar al liberalismo teológico que ponía en duda la autoridad bíblica.


ARTÍCULOS DE AFIRMACIÓN Y DE NEGACIÓN

ARTÍCULO I

AFIRMAMOS que las Santas Escrituras deben de ser recibidas como la absoluta Palabra de Dios. NEGAMOS que las Escrituras reciban su autoridad de la Iglesia, de la tradición o de cualquier otra fuente humana.

ARTÍCULO II

AFIRMAMOS que las Escrituras son la suprema norma escrita por la cual Dios enlaza la conciencia, y que la autoridad de la Iglesia está bajo la autoridad de las Escrituras. NEGAMOS que los credos de la Iglesia, los concilios o las declaraciones tengan mayor o igual autoridad que la autoridad de la Biblia.

ARTÍCULO III

AFIRMAMOS que la Palabra escrita es en su totalidad la revelación dada por Dios. NEGAMOS que la Biblia sea simplemente un testimonio de la revelación, o sólo se convierta en revelación cuando haya contacto con ella, o dependa de la reacción del hombre para confirmar su validez.

ARTÍCULO IV

AFIRMAMOS que Dios, el cual hizo al hombre a su imagen, usó el lenguaje como medio para comunicar su revelación. NEGAMOS que el lenguaje humano esté tan limitado por nuestra humanidad que sea inadecuado como un medio de revelación divina. Negamos además que la corrupción de la cultura humana y del lenguaje por el pecado haya coartado la obra de inspiración de Dios.

ARTÍCULO V

AFIRMAMOS que la revelación de Dios en las Sagradas Escrituras fue hecha en una forma progresiva. NEGAMOS que una revelación posterior, la cual puede completar una revelación inicial, pueda en alguna forma corregirla o contradecirla. Negamos además que alguna revelación normativa haya sido dada desde que el Nuevo Testamento fue completado.

ARTÍCULO VI

AFIRMAMOS que las Sagradas Escrituras en su totalidad y en cada una de sus partes, aún las palabras escritas originalmente, fueron divinamente inspiradas. NEGAMOS que la inspiración de las Escrituras pueda ser considerada como correcta solamente en su totalidad al margen de sus partes, o correcta en alguna de sus partes pero no en su totalidad.

ARTÍCULO VII

AFIRMAMOS que la inspiración fue una obra por la cual Dios, por medio de su Espíritu y de escritores humanos, nos dio su Palabra. El origen de la Escrituras es divino. El modo usado para transmitir esta inspiración divina continúa siendo, en gran parte, un misterio para nosotros. NEGAMOS que esta inspiración sea el resultado de la percepción humana, o de altos niveles de concientización de cualquier clase.

ARTÍCULO VIII

AFIRMAMOS que Dios, en su obra de inspiración, usó la personalidad característica y el estilo literario de cada uno de los escritores que Él había elegido y preparado. NEGAMOS que Dios haya anulado las personalidades de los escritores cuando causó que ellos usaran las palabras exactas que Él había elegido.

ARTÍCULO IX

AFIRMAMOS que la inspiración de Dios, la cual de ninguna manera les concedía omnisciencia a los autores bíblicos, les garantizaba sin embargo, que sus declaraciones eran verdaderas y fidedignas en todo a lo que éstos fueron impulsados a hablar y a escribir. NEGAMOS que la finitud o el estado de perdición de estos escritores, por necesidad o por cualquier otro motivo, introdujeran alguna distorsión de la verdad o alguna falsedad en la Palabra de Dios.

ARTÍCULO X

AFIRMAMOS que la inspiración de Dios, en sentido estricto, se aplica solamente al texto autográfico de las Escrituras, el cual gracias a la providencia de Dios, puede ser comprobado con gran exactitud por los manuscritos que están a la disposición de todos los interesados. Afirmamos además que las copias y traducciones de la Escrituras son la Palabra de Dios hasta el punto en que representen fielmente los manuscritos originales. NEGAMOS que algún elemento esencial de la fe cristiana esté afectado por la ausencia de los textos autográficos. Negamos además que la ausencia de dichos textos resulte en que la reafirmación de la inerrancia bíblica sea considerada como inválida o irrelevante.

ARTÍCULO XI

AFIRMAMOS que las Escrituras, habiendo sido divinamente inspiradas, son infalibles de modo que nunca nos podrían engañar, y son verdaderas y fiables en todo lo referente a los asuntos que trata. NEGAMOS que sea posible que la Biblia en sus declaraciones, sea infalible y errada al mismo tiempo. La infalibilidad y la inerrancia pueden ser diferenciadas pero no separadas.

ARTÍCULO XII

AFIRMAMOS que la Biblia es inerrante en su totalidad y está libre de falsedades, fraudes o engaños. NEGAMOS que la infalibilidad y la inerrancia bíblica se limiten a temas espirituales, religiosos o redentores, excluyendo las afirmaciones en los campos de la historia y la ciencia. Negamos además que las hipótesis científicas sobre la historia de la tierra puedan usarse adecuadamente para anular la enseñanza de las Escrituras sobre la creación y el diluvio.

ARTÍCULO XIII

AFIRMAMOS que el uso de la palabra inerrancia es correcto como término teológico para referirnos a la completa veracidad de las Escrituras. NEGAMOS que sea correcto evaluar las Escrituras de acuerdo con las normas de verdad y error que sean ajenas a su uso o propósito. Negamos además que la inerrancia sea invalidada por fenómenos bíblicos como la falta de precisión técnica moderna, las irregularidades gramaticales u ortográficas, las descripciones observables de la naturaleza, el reportaje de falsedades, el uso de hipérboles y de números completos, el arreglo temático del material, la selección de material diferente en versiones paralelas, o el uso de citas libres.

ARTÍCULO XIV

AFIRMAMOS la unidad y consistencia intrínsecas de las Escrituras. NEGAMOS que presuntos errores y discrepancias que todavía no hayan sido resueltos menoscaben las verdades declaradas en la Biblia.

ARTÍCULO XV

AFIRMAMOS que la doctrina de la inerrancia está basada en la enseñanza bíblica acerca de la inspiración. NEGAMOS que las enseñanzas de Jesús acerca de las Escrituras puedan ser descartadas por apelaciones a acomodación o a cualquier limitación natural de su humanidad.

ARTÍCULO XVI

AFIRMAMOS que la doctrina de la inerrancia ha sido esencial durante la historia de la Iglesia en lo que a su fe se refiere. NEGAMOS que la inerrancia sea una doctrina inventada por el protestantismo académico, o que sea una posición reaccionaria postulada en respuesta a una crítica negativa de alto nivel intelectual.

ARTÍCULO XVII

AFIRMAMOS que el Espíritu Santo da testimonio de las Escrituras y asegura a los creyentes de la veracidad de la Palabra escrita de Dios. NEGAMOS que este testimonio del Espíritu Santo obre separadamente de las Escrituras o contra ellas.

ARTÍCULO XVIII

AFIRMAMOS que el texto de las Escrituras debe interpretarse por la exégesis gramática histórica, teniendo en cuenta sus formas y recursos literarios, y que las Escrituras deben ser usadas para interpretar cualquier parte de sí mismas. RECHAZAMOS la legitimidad de cualquier tratamiento del texto de las Escrituras, o de la búsqueda de fuentes que puedan llevar a que sus enseñanzas se consideren relativas y no históricas, descartándolas o rechazando su declaración de autoría.

ARTÍCULO XIX

AFIRMAMOS que una confesión de la completa autoridad, infalibilidad e inerrancia de las Escrituras es fundamental para tener una comprensión sólida de la totalidad de la fe cristiana. Afirmamos además que dicha confesión tendría que llevarnos a una mayor conformidad a la imagen de Jesucristo. NEGAMOS que dicha confesión sea necesaria para salvación. Negamos además, sin embargo, que esta inerrancia pueda ser rechazada sin que tenga graves consecuencias para el individuo y para la Iglesia.

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jueves, 8 de mayo de 2025

Aprendiendo a leer la Biblia comprensivamente

Hoy en día, en el ambiente evangélico, se está empezando a hablar cada vez más de la «predicación expositiva». Es decir, aquella clase de predicación que parte del texto de la Biblia, se atiene a su contexto y transmite lo más fielmente posible la intención del texto. Esto es, según 2 Timoteo 2:15, «trazar bien la Palabra de verdad», lo cual trae honra a Dios y edifica fielmente a su pueblo. Cansadas de los garabatos discursivos de hombres que predican sus propias anécdotas, sueños y experiencias, las personas empiezan a preferir a hombres que tracen bien «la línea» de la Palabra.

Muchas ovejas han sido expuestas por años a predicaciones bíblicas sacadas fuera de contexto. Se cansaron de «comer plástico» en estas iglesias, y el Señor las llevó a buenos pastos saludables de la Palabra. Estar en una iglesia cuya predicación exalta la Palabra de Dios antes que la del hombre es un buen comienzo, pero no debemos detenernos allí. El daño que provoca una mala predicación afecta también la forma en que el creyente aborda la lectura de la Biblia. Muchos creyentes han sido expuestos durante años a predicaciones desenfocadas del contexto bíblico, y ese proceso dañino ha provocado malos hábitos de lectura. ¡Es hora de reafirmar una lectura comprensiva de la Biblia!

¿De qué parte de la maquinaria es este texto? (Cuando se lee sin contexto…)

Muchas personas van diariamente a la Biblia (¿eso es bueno, verdad?) para leer porciones aisladas. A veces esas lecturas involucran un solo versículo tomado de aquí y otro de allá. Al tomar un texto aislado, quieren aplicarlo directamente a su vida, ignorando en qué contexto se dio (y muchas veces hacen una mala aplicación por esa razón). Pongamos un ejemplo: si yo tomara una pieza de motor de un auto y le preguntara a alguien que repara vehículos: ¿Qué es esto?, seguramente el mecánico me indicaría de qué parte del motor es, e incluso, en ciertos casos, me diría qué clase de vehículo y marca es. Pero si tomara la misma pieza y se la mostrara a un público no familiarizado con los automóviles, podrían llegar a decir: «Esa pieza es de un ventilador de techo», otros: «Es de un horno de microondas», y otros: «Es parte de una turbina de un avión». Las respuestas serían tan variadas como personas opinen. De la misma manera, cuando tomamos un texto y queremos «ser bendecidos» con él, muchas veces lo relacionamos con la maquinaria equivocada. Si no leemos la Biblia de forma amplia, nos costará mucho relacionar «la parte con el todo». Leer versículos aislados nos lleva a tener muchas piezas sueltas que muchas veces no sabemos cómo encajan entre sí.

Sabiendo más de Harry Potter que de la Biblia

Todos conocen las películas del famoso adolescente mago. Lo que muchos ignoran es que hay libros detrás de los films, escritos por J. K. Rowling (seudónimo de la escritora), que vendió cerca de 450 millones de copias de los diferentes episodios de Harry Potter. Para mí, fue sorprendente ver en una librería a un niño de unos diez años pedirle a su padre que le comprara un voluminoso libro de Harry Potter (un libro del tamaño de una Biblia). ¿Se leerá todo eso realmente? (me pregunté). Muchos niños y adolescentes han despertado un hábito por la lectura leyendo, lamentablemente, este tipo de historias fantásticas (que, si vamos al caso de Harry Potter, son siete gruesos libros) antes que la Palabra de Dios, que puede hacerlos sabios para la salvación que es en Cristo Jesús (2 Timoteo 3:15). Ahora ellos leen un libro en orden y por vez, y saben relatar muy bien la historia del famoso Harry Potter y sus aventuras en la academia de magia. ¿Cómo lo hacen? No es ningún secreto: ¡simplemente leen de corrido, comprendiendo toda la historia, un libro por vez!

Estos jóvenes lectores no leen un párrafo del libro tercero un día, para pasar luego a otro párrafo del libro quinto, y así volver al libro cuarto. No. Ellos tienen una buena comprensión integral de la historia porque, valga la redundancia, leen la historia de forma integral. Si aquellas personas que leen la Biblia de a saltos hicieran lo mismo con los libros de Harry Potter, tú les preguntarías: ¿De qué va la historia? Y te responderían alguna cuestión descabellada como: «Es la historia de un niño que quiere ser famoso en un circo con sus trucos de magia» (sabemos que la historia no tiene que ver con eso). A veces la gente ignora que la Biblia, si bien es el libro de Dios único, consta de 66 libros individuales. Estos libros son de diferentes escritores, épocas y estilos literarios. Todo es obra de la misma inspiración divina, pero Dios utilizó diferentes escritores humanos, dando diferentes matices y contextos. El tema principal de la Biblia es Jesucristo. Dios puede hablarnos con su Palabra cuando realmente nos aplicamos a una lectura comprensiva, más que a buscar pasajes al azar.

La Biblia no es el horóscopo

Sé que hay aplicaciones para teléfonos móviles que envían un texto de la Biblia por día a determinada hora. Esperar ser edificados de esta forma me recuerda a aquella persona sin Dios que consulta el diario matutino para ver «qué tienen los astros para decirle acerca de su vida». Quizá la comparación sea exagerada, pero también lo es la forma en que a veces encaramos la lectura de la Biblia. Alguien dijo que la Biblia es una carta de Dios al hombre, y estoy de acuerdo con esa proposición (aunque hoy usemos más frecuentemente el e-mail). Por lo general, cuando leo una carta, me fijo el remitente y empiezo a leerla desde la fecha y encabezado hasta el final, donde está la firma de la persona que la escribió. Solo un loco leería una carta por partes, mezclándola incluso con otros párrafos de cartas más antiguas del mismo remitente. Nunca nos enteraríamos, en tal caso, «qué quiso decir» el remitente leyendo de esa forma. En cambio, leyendo de forma secuencial y ordenada, nos damos una idea cabal de la intención de cada carta y de la intención integral que nos transmite el autor. Del mismo modo, debemos leer la Biblia de forma ordenada para comprender la intención del Autor.

Cómo leer la Biblia (una receta más entre tantas)

Esta no es una receta magistral (acepto sugerencias), pero es una idea que me hago a la luz de muchos escritores bíblicos y bajo la experiencia de ser un revisor de la Biblia. ¿Qué leer primero?, nos preguntamos. Hay muchos buenos planes de lectura, pero aquí van algunas ideas para aquellos que quisieran leer la Biblia completa. Se podría hacer una lectura corrida de Génesis hasta Apocalipsis, pero podemos seguir, si queremos, una secuencia lógica doctrinal, sobre todo para lectores que comienzan con la lectura bíblica.

  1. Leer primero los 4 evangelios
    Es necesario conocer a fondo la historia de Jesús, y los evangelios relatan su encarnación, muerte y resurrección. El orden conveniente (por relación de complejidad) sería: Juan, Marcos, Lucas y Mateo.

  2. Leer Génesis y Éxodo
    Paralelamente a los evangelios, leer estos dos primeros libros de la Biblia, que nos introducen en la creación del mundo, la entrada del pecado, y la historia del pueblo «elegido» de Israel antes de entrar en la tierra prometida y los patriarcas (Abraham, Isaac, Jacob). Con eso relacionamos la promesa de Dios de un Mesías salvador, a la vez que formamos una idea de la Ley de Dios, que el hombre no puede cumplir por sus propios esfuerzos.

  3. Leer el libro de Hechos y las epístolas de Pablo, desde Romanos a Filemón
    Leeremos la historia de la iglesia primitiva en Hechos, complementada con todo su desarrollo a través de las epístolas. Muchas de estas epístolas citarán el Antiguo Testamento (que ya estamos empezando a leer de forma paralela). Todas están llenas de la doctrina apostólica en cuanto al evangelio y la preeminencia de Cristo en su iglesia, así como de la corrección de errores y desvíos de la iglesia primitiva.

  4. Leer desde Números hasta Jueces
    De esta forma repasamos los conceptos de la ley (para entender, por ejemplo, el contraste de la gracia con el libro de Romanos) y nos introducimos en la entrada de Israel a la tierra prometida, por medio de Josué, y el gobierno de Dios a través de los jueces que suscitó con el tiempo.

  5. Leer las cartas universales (desde Hebreos hasta Judas)
    Así terminamos de formarnos una idea integral de la doctrina apostólica y de la historia de la iglesia. Los «héroes de la fe» relatados en el libro de Hebreos encontrarán conexión con el libro de Jueces, por ejemplo, pero lo más importante será la conexión del Mesías prometido a Israel, teniendo cumplimiento en Jesucristo. Recordar que Santiago es un pastor de origen judío, y Pedro dirige su carta a los judíos en la dispersión.

  6. Leer desde 1 Samuel hasta 2 Crónicas y demás libros históricos (Ester, Rut, Esdras, Nehemías)
    De esta forma ya tenemos una idea de los reyes (en especial David, que fue el predecesor de la genealogía de Jesús) y de varios profetas. Podemos incluir Job, que es histórico aunque en lenguaje poético. Entenderemos un poco más la razón de las genealogías de Mateo y Lucas, y de por qué a Jesús le decían «Hijo de David».

  7. Leer los profetas mayores y menores y el Apocalipsis
    Dejemos para lo último el género profético, por su complejidad, ya que al tener toda una cosmovisión histórica del Antiguo y Nuevo Testamento, vamos a poder relacionar las profecías de manera más eficaz. También tendremos que relacionar en el Antiguo Testamento una línea histórica de reyes y sus profetas contemporáneos (antes y después del exilio en Babilonia).

  8. Los libros poéticos como Salmos, Proverbios, Cantares y Eclesiastés
    Estos libros no es necesario leerlos secuencialmente (aunque sí completamente). Se puede, con un plan de lectura, ir intercalándolos entre la lectura general que se hace paso a paso. Recordar que muchos de los Salmos son proféticos respecto a Cristo (salmos mesiánicos).

En definitiva, para empezar a tener una idea cabal del contexto de la Biblia, yo diría que eso ocurre después de tres lecturas completas. ¿Parece mucho, verdad? ¡Ánimo! Si los adolescentes pueden leer siete gruesos tomos de la fútil lectura de Harry Potter, ¡nosotros podemos leer el Libro de nuestro Dios con mayor interés y diligencia! Podremos trazar una línea histórica de todo el relato bíblico, y lo más importante: encontrar de manera correcta al personaje central, ¡a Cristo! Pues toda la Escritura habla de Él.

Lucas 24:27
Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas,
les declaraba en todas las Escrituras lo que de Él decían.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Job: una historia real, no un experimento ficticio (corrigiendo el error de “Proyecto Biblia”)

Hace poco, mientras escuchaba un podcast del Proyecto Biblia (a cargo de Tim Mackie y Jon Collins, a quienes antes he recomendado por su claridad al explicar libros bíblicos), me topé con algo que no esperaba: argumentan que el libro de Job podría ser una especie de experimento mental o un relato ficticio tipo parábola. Honestamente, esta postura me dejó perplejo. No es lo mismo leer “El Progreso del Peregrino” de Bunyan o “Las Crónicas de Narnia” de Lewis, obras literarias que sabemos son ficción con propósito espiritual, que leer el relato de Job, parte de la Palabra de Dios. Dios no emplea el género literario de ficción al nivel de “parábola extensa” para construir la historia de un hombre que el texto presenta como absolutamente real.

John Gill, un expositor clásico, señala la importancia de Job como un hombre íntegro, real, con familia, hacienda, y profundamente devoto. Su comentario destaca que Job no era un personaje simbólico, sino uno que habitó en la tierra de Uz, cercano a regiones históricamente reconocidas.

Siguiendo este enfoque, veo al menos cinco argumentos que demuestran que Job es un personaje histórico y no una figura meramente literaria:

Cinco argumentos que demuestran que Job es un personaje histórico
  1. Ezequiel 14:14: El profeta menciona a Job junto a Noé y Daniel, dos hombres históricamente reconocidos. No tendría sentido que Dios, hablando a través de Ezequiel, mezcle personajes de carne y hueso con uno ficticio. Sería una ruptura interna inexplicable en el texto bíblico.
  2. La carta de Santiago (Santiago 5:11): El apóstol presenta a Job como ejemplo real de perseverancia. Si el relato de Job fuera una ficción, ¿cómo traer consuelo a un alma que sufre con un personaje inventado? Santiago lo equipara con los profetas, todos hombres reales, dándonos un indicio claro de la veracidad histórica de Job.
  3. La voz de Dios en el libro: En Job 38-41, Dios habla desde el torbellino. Si consideramos toda la historia como ficción, estaríamos diciendo que Dios “no dijo” realmente esas palabras. Sería el único caso en la Biblia donde las declaraciones divinas son mero recurso literario, lo cual no encaja con la forma en que Dios se revela en Su Palabra.
  4. El final del relato: Job 42:16 afirma que Job vivió 140 años después de sus pruebas y vio a sus descendientes hasta la cuarta generación. Este detalle no es el remate de un cuento moral, sino la característica típica de una narrativa histórica, como la vida prolongada de los patriarcas en el Génesis.
  5. La falta de indicios alegóricos: Aunque sabemos que la Biblia usa elementos simbólicos en géneros específicos, como la literatura apocalíptica, nada en el libro de Job nos sugiere que sea una alegoría o una parábola al estilo de las historias ficticias. El texto se presenta con todos los rasgos de una historia real.
En conclusión, a pesar del respeto que tengo por el trabajo Proyecto Biblia, me parece un error teológico y hermenéutico sugerir que Job es una ficción literaria. La Biblia en su conjunto, el contexto histórico, las referencias cruzadas y el propósito pastoral de la historia apuntan a que Job fue un hombre de carne y hueso, y no un mero experimento mental literario. Al final, lo que está en juego es la coherencia de la revelación divina y el consuelo real que obtenemos de un testigo verdadero del poder y la fidelidad de Dios.

lunes, 23 de septiembre de 2013

LA BIBLIA MÁS CONFIABLE

En una misma semana dos personas me hicieron una pregunta similar.

¿Cuál Biblia de estudio me recomendaría? ¿Cuál es la más confiable?

¿Scofield, Thompsom, Diario Vivir?

La respuesta que le di a ambos fue la misma:

La Biblia más confiable es la "sin comentarios".

Hay estudios muy útiles y tratados sobre la Biblia, no lo niego, pero creo que todos estos volúmenes y comentarios harían bien en quedarse en la biblioteca para su lectura o consulta.

Algo diferente es tenerlos incorporado en lo que se llama una Biblia de estudio.

 ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. (Jeremías 23:28).

Por más bueno y acertado que sean los comentarios de los hombres, siguen siendo paja, pues no pueden ocupar el lugar del trigo, del alimento que sale de la boca de Dios.

Otro problema de una Biblia comentada es que la persona que va a ella cada día está condicionada por el "color del lente" del comentarista.

Quizá este podrá ser doctrinalmente correcto(en el mejor de lo casos), pero:

¿Por qué confiar en un hombre el lugar que le corresponde al Espíritu Santo?

Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad. (Juan 16:13). Muchos cristianos se están olvidando de que Dios le concede una camino directo a Su Palabra y que pueden leerla tal cuál es.

Podemos ayudarnos de ves en cuando de un buen comentarista, un diccionario bíblico, o diversos escritores cristianos que nos sirvan de inspiración.

Pero no olvidemos que más allá de todos los maestros de esta tierra tenemos uno que está por encima de todos.
 Bendito tú, oh Jehová: enséñame tus estatutos. (Salmos 119:12).

viernes, 6 de mayo de 2011

La Teología de Reina y Valera: LENGUAS Y SEÑALES

En esta sección comenzaremos una serie de estudios relacionados a las notas marginales de la Biblia del Oso (traducción de Casiodoro de Reina en 1569) y La Biblia del Cántaro (revisión de Cipriano de Valera de 1602).Este estudio se titula " La Teología de Reina y Valera".

Si bien, hay cierta información histórica acerca de la teología de estos dos hombres de Dios, nada mejor que ir a una de las principales fuentes (y por cierto muy abundante) que son las notas al margen que ellos realizaron  en estas dos ediciones originales de la Biblia en español.

En nuestro convulsionado siglo XXI, repleto de falsas doctrinas y Biblias adulteradas, espero que esto nos traiga un poco de luz acerca de "aquella fe dada una vez a los santos"  (Judas 1:3).

¡Comencemos!

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MARCOS 16:18
Y estas señales seguirán a los que creyeren: Por mi nombre echarán fuera demonios: Hablarán nuevas lenguas (RV1602)
Nota marginal: Este fue un don dado a la iglesia por cierto tiempo para autorizar a la iglesia hasta que el Evangelio fuese confirmado.
Desde el siglo XX ha sido controversial el movimiento carismático, donde aparece un supuesto resurgimiento de los dones de sanidad, lenguas y milagros.

Cientos de cristianos conservadores, sanos en teología, han explicado por un siglo, que dichos dones fueron temporales, y que el resurgimiento de hoy no tiene paralelo (no apoyo Bíblico) con lo sucedía en la iglesia primitiva. No vamos a extendernos en este tema, veamos que decía RV.

1) DON DADO A LA IGLESIA POR CIERTO TIEMPO Da a entender que la promesa de Jesucristo a sus discípulos (la iglesia) tuvo cumplimiento. Este cumplimiento fue por "cierto tiempo", es decir, algo del pasado. En el siglo XVI ni Reina ni Valera tuvieron que contemplar campañas de milagros, o ver iglesias orando en lenguas. Nadie en aquel tiempo cuestionaría esta nota de ellos, pues era algo obvio, que esos dones tuvieron un papel en la iglesia primitiva del siglo I, pero que más 1400 años después, no tenían razón de ser, ni tampoco se los veía ¿Por qué? veamos: 2) PARA AUTORIZAR A LA IGLESIA (en la predicación del evangelio) Estos dones originalmente no eran publicitados (por decirlo de alguna manera) como lo es hoy. Estos dones eran para confirmar a la iglesia. Al decir iglesia, ellos se refieren a la única iglesia, sin divisiones ni denominaciones. La confirmación de la que hablan, tiene un solo objetivo, que es la predicación del evangelio. Estos dones no eran para atraer gente por beneficio, ni para alardes de espiritualidad, eran señales para que el centro de la atención no sea el hombre sino el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, que murió y resucitó triunfante. Esas señales "seguían" a los primeros creyentes, cuya misión era predicar el evangelio a toda criatura. 3) HASTA QUE EL EVANGELIO FUESE CONOCIDO Que el evangelio fuese conocido, se refiere a su extensión territorial "me seréis testigos en Jerusalen, Samaria y hasta lo último de la tierra". No podemos hablar de una fecha "de cierre" de este don en específico, pero sabemos que no podemos ir mas allá del primer o segundo siglo de la iglesia. El libro de Apocalipsis cierra por aquel tiempo el canon Bíblico, la muerte de los apóstoles toma lugar, e inexorablemente estos dones entran en una etapa de secesión.

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sábado, 13 de noviembre de 2010

El Libro que alumbra

Salmos 119:130 El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples.
En el siglo XIX un misionero cristiano (John Paton) se enfrenta con uno de los mayores desafío de la historia misionera:
De predicar el evangelio a una tribu muy especial...  ¡LOS CANÍBALES!
Imaginemos en tal grado de oscuridad espiritual que se encontraban estas pobres almas desgraciadas.
*Adoraban cualquier objeto o animales. (árboles, piedras, insectos etc.)
*Vivían combatiendo continuamente con tribus rivales, siendo seres sumamente agresivos.
*Los perdedores en batallas, eran hervidos y comidos por las familias de la tribu vencedora.
*Si moría el hombre, también debía su mujer ser entregada a muerte para "acompañarlo en el más allá".
*No había entre ellos la mas mínima regla moral.
*Vivían sin bañarse, manchados de la sangre de las guerras y de toda suciedad.
Si habría un pueblo mas desdichado y sumido en la oscuridad: ¡Este era el de los antropófagos!
¿Como se podría cambiar una "cultura" de este tipo? ¿Que cosa podría efectuar tal milagro?
Pongamos cualquier escrito filosófico griego y verán que nada puede hacer con ellos.
Elijamos la mejor obra de literatura de esta tierra, y no podrá influirlos.
Demoslé el mejor compendio cultural y no podrá tan siquiera cambiar la mínima costumbre de esta tribu.
La inteligencia humana es impotente para cambiar corazones.
 
Pero el misionero, creía en el Libro que puede iluminar en la oscuridad: ¡LA SANTA BIBLIA!
Les enseñó a leer, y les tradujo partes de la Biblia enseñándole el camino al verdadero Dios a través de Jesucristo.
¿Cuál fue el resultado de que la Biblia, la Palabra de Dios, entrara dentro del pueblo de caníbales?
Aquel grupo que se reunía en una orgía de sangre para devorar a sus semejantes, ahora estaban limpios, y escuchando la Palabra de Dios.
¡Dejaron las armas de guerras, dejaron el canibalismo, dejaron la violencia, dejaron de adorar los objetos, porque por sobre todas las cosas, sus corazones fueron iluminados por la Palabra de Díos y conocieron a Cristo como su salvador!
 El mismo misionero describe este "cuadro" del pueblo luego que durante duros años, les pudo dar la Palabra de Dios.
"Al colocar el pan y el vino en las manos de esos ex antropófagos, otrora manchadas de sangre y ahora extendidas para recibir y participar de los emblemas del amor del Redentor, me anticipé al gozo de la gloria hasta el punto de que mi corazón parecía salírseme del pecho. ¡Yo creo que me sería imposible experimentar una delicia mayor que ésta, antes de poder contemplar el rostro glorificado del propio Jesucristo!"La Biblia es el "Libro que alumbra" y puede cambiar la mas oscura cultura, puede hacer entender al alma mas simple de esta tierra.
 
Reseña Bigráfica - wikipedia
JONH PATON 1824-1907
 John se preguntaba cómo iba a hacer para evangelizar, y aún a civilizar, a estas tribus, pero aún así siguió haciéndolo. Comenzó a hacer amistad con algunos allí y a aprender el idioma de los mismos; diseñó una manera de escribir el idioma; y utilizando una pequeña imprenta, comenzó a reproducir algunos textos Bíblicos en el idioma Tannense.
Luego de cuatro años en Tanna, en medio de una guerra entre diferentes tribus, uno de sus amigos Tannenses le advirtió que esa noche habían resuelto algunos de la tribu matarlo y comérselo. John escapó de su casa con su Biblia y con los escritos traducidos a Tannense para nunca volver. En todo este tiempo, John se apegó a las palabras de Jesús “He aquí, estaré contigo siempre.”
Logró abordar un barco y salir eventualmente a Australia y luego regresó a su tierra natal de Escocia donde conoció y se casó con Margaret Whitecross. Dos años después, John y Margaret regresaron a las Islas Nuevas Hébridas, estableciéndose una misión en la isla Aniwa, donde encontraron tribus similares a los de la isla de Tanna, pero donde corrieron con mejor suerte que en la previa.
En Aniwa, también aprendieron el idioma, establecieron dos casas para huérfanos, enseñaron a leer la Biblia, educaron a muchos en Doctrina Cristiana y enviaban a estos mismos a las otras tribus a evangelizar. Allí John y Margaret tuvieron varios hijos más, uno de los cuales cuando creció regresó a las Islas Nuevas Hébridas también como misioneros. Treinta y tres años después de establecidos en Aniwa, se publicó el Nuevo Testamento en el idioma Aniwence.
En sus últimos años, John y Margaret se establecieron en Australia donde ayudaban a promocionar misiones a las Islas Nuevas Hébridas – con mucho éxito ya que por lo menos 25 misiones se establecieron en estas islas. John murió a los 83 años, dejando un ejemplo para todos nosotros de alguien que dedicó su vida entera a Dios y que sufrió por alcanzar a los necesitados de la Palabra de Dios.
 

martes, 12 de octubre de 2010

RECORTANDO BIBLIAS (Omisiones de versículos en Biblias modernas)

La crítica textual ha respaldado el texto de Westcott & Hort de 1881, conocido como el Texto Crítico en ediciones posteriores como "Nestle-Aland". Esta es la base textual para el Nuevo Testamento de Biblias modernas como la Nueva Versión Internacional (NVI), Biblia de las Américas (en menor grado), Dios Habla Hoy, Biblia en Lenguaje Actual, etc. Este texto griego tiene gran cantidad de cambios respecto al tradicional Texto Recibido. Pero lo más destacado es que existen omisiones de versículos enteros o porciones de estos. Son textos que han utilizado los Padres de la Iglesia y predicadores de la era pre y post Reforma. Sin embargo, en el siglo XIX la crítica textual decidió que estos pasajes "eran agregados", es decir, "espúreos", y que no eran parte del texto bíblico; por lo tanto, decidió eliminarlos.

No entraremos en detalle sobre los motivos de fondo de la eliminación, sino que solo enunciaremos las omisiones para que el lector compruebe su importancia. Transcribimos el "fragmento que falta" en versión Reina Valera RV-SBT, para que usted lo compare con cualquier Biblia moderna.

(Aclaración solo para el caso de los evangelios: Si bien muchos de los textos que se omiten aparecen en otro "pasaje paralelo", marcamos con (*) aquellas eliminaciones que no aparecen en otro lugar. Se entiende que el resto de omisiones desde Hechos a Apocalipsis son únicas, es decir, no se encuentran en otro lugar).
  • MATEO 5:44 Falta: "...bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen..."
  • MATEO 6:13 (*) Falta: "...porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén."
  • MATEO 17:21 (*) Falta: "Mas este linaje no sale sino por oración y ayuno."
  • MATEO 18:11 Falta: "Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido."
  • MATEO 23:14 Falta: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque coméis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración: por esto llevaréis más grave juicio."
  • MATEO 27:18 (*) Falta: "Porque sabía que por envidia le habían entregado."
  • MATEO 27:35 Falta: "...para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes."
  • MARCOS 6:11 Falta: "De cierto os digo que más tolerable será el castigo de los de Sodoma y Gomorra el día del juicio, que el de aquella ciudad."
  • MARCOS 7:8 (*) Falta: "...las lavaduras de los jarros y de los vasos de beber: y hacéis otras muchas cosas semejantes."
  • MARCOS 7:16 Falta: "Si alguno tiene oídos para oír, oiga."
  • MARCOS 9:44 Falta: "...donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga."
  • MARCOS 9:46 Falta: "...donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga."
  • MARCOS 11:26 Falta: "Porque si vosotros no perdonareis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas."
  • MARCOS 15:28 Falta: "Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fue contado."
  • (*) La omisión de Marcos 16:9-20 (varía según distintas versiones).
  • LUCAS 9:56 (*) Falta: "...porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas."
  • LUCAS 11:2 Falta: "...Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra."
  • LUCAS 17:36 Falta: "Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado."
  • LUCAS 23:17 Falta: "Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta."
  • LUCAS 24:12 (Ninguna versión la omite, aunque marcan con asterisco poniendo en duda el versículo).
  • JUAN 4:8 "(Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer)."
  • JUAN 5:3 Falta: "...esperando el movimiento del agua."
  • JUAN 5:4 Falta: "Porque un ángel descendía a cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese."
  • HECHOS 8:37 Falta: "Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios."
  • HECHOS 9:6 Falta: "Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que haga? Y el Señor le dice..."
  • HECHOS 15:34 Falta: "Mas a Silas pareció bien el quedarse allí."
  • HECHOS 24:7 Falta: "Mas interviniendo el tribuno Lisias, con grande violencia le quitó de nuestras manos..."
  • HECHOS 28:29 Falta: "Y habiendo dicho esto, los judíos salieron, teniendo entre sí gran contienda."
  • ROMANOS 16:24 Falta: "La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Amén."
  • 1 PEDRO 4:14 Falta: "Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado."
  • 1 JUAN 5:7 Falta: "Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres son uno."
  • APOCALIPSIS 1:11 Falta: "Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último."

CONCLUSIÓN

La crítica moderna sostiene que los copistas bíblicos (a través de la historia) eran más dados a agregar que a omitir. Por eso, lo que la crítica textual considera como "adiciones", los que creemos en el Texto Recibido lo consideramos como "omisiones". El Texto Crítico está basado especialmente en dos grandes códices: A) El Sinaítico y B) El Vaticano. Muchos de estos textos que se "recortaron" es porque no aparecen en dichos códices.

Sinceramente, no creo que las Biblias del tiempo de la Reforma basadas en el Texto Recibido sean las erradas en su base textual, ni que los códices guardados en conventos católicos sean los correctos. Esto afecta la doctrina de la preservación de las Escrituras en su continuidad en el tiempo. La crítica textual nunca habla de un texto definitivo; por lo tanto, sigue con "la tijera en la mano".

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Si deseas ampliar estas diferencias textuales te invito a visitar este artículo de Sociedad Bíblica Trinitaria donde se exponen más de 600 variantes. IR AL ARTÍCULO

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jueves, 23 de septiembre de 2010

Biblia en Lenguaje Actual - "Facilitando el error doctrinal"

La resurrección corporal de Cristo es una de las doctrinas fundamentales de la fe Cristiana. Sin embargo se ve afectada es esta "Biblia" en la interpretación que hace de 1Pe 3:18.
Lo llamo "interpretación" pues dista mucho de ser una "traducción" del griego.
La Reina Valera 1909 lee de la siguiente manera:
Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
Pero el mismo texto de 1Pe 3:18 la BLA dice:
Porque Cristo murió una vez y para siempre para perdonarnos nuestros pecados. Él era bueno e inocente, y sufrió por los pecadores, para que ustedes pudieran ser amigos de Dios. Los que mataron a Cristo destruyeron su cuerpo, pero él resucitó para vivir como espíritu.
El concepto expresado en RV1909 se entiende que Jesús murió "en la carne", es decir en su cuerpo, para ser luego "vivificado en Espíritu" que nos habla de su resurrección.
La gran pregunta es: ¿Nos habla de su resurrección corporal? Por el contexto entendemos que es así.
La palabra "vivificado" en griego es zoopoieo un término combinado que viene de zoe (vida) y poieo (hacer).
Puede entenderse dicha vivificación en y por el Espíritu de Dios, al comparar Romanos 8:11
"Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo Jesús de los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros."
(La RV1865 tenía "vivificado por el espíritu")
En la vivificación y glorificación de Cristo resucitado, tenemos que tener muy en claro que "aquel cuerpo que murió es el mismo que resucitó".
No se perdió en la tumba ni tampoco fue "descartado" por Dios.
¡Si el cuerpo material de Jesús no resucitó, no podemos estar hablando de una resurrección con todas las letras!
En la encarnación de Cristo tenemos la combinación de la naturaleza divina y humana.
El es verdadero Dios, pero también verdadero hombre.
Al decir la Biblia "muerte de la carne" se refiere a la única parte que podía morir en Cristo.
Pero por no tener pecado, no vio corrupción.
Hechos 13:37 Mas aquel que Dios levantó, no vio corrupción.
¿Como su cuerpo santo engendado por el Espíritu Santo sería descartado en su resurección para ser solamente una resurrección espiritualizada?
¡No encontramos en ninguna parte del griego una partícula comparativa como para traducir como hace la BLA: "como espíritu"!
La equivalencia dinámica que hace la BLA al decir "pero él resucitó para vivir como espíritu" anula completamente la resurrección del cuerpo que fue clavado en la cruz pero resucitado y glorificado al tercer día.
Si a esto sumamos el énfasis que hace la BLA en la frase anterior: "destruyeron su cuerpo" refuerza aun más la idea de que el cuerpo de Cristo es irrelevante en una resurrección material posterior.
La teología liberal se alinea hoy con la misma creencia de los "Testigos de Jehová" en cuanto a la "resurrección espiritual de Cristo".
Cuando tu le dices a un testigo de Jehová como es que Jesucristo pudo comer delante de sus discípulos (Lucas 24:42,43) te dicen: que el espíritu de Jesús se "materializó" para comprobar que resucitó.
Lucas 24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo (RV1909)
Este texto es inequívoco en cuanto a la resurrección corporal, pero la teología liberal siempre se encarga de desviar la atención a otra interpretación.
¡Que inocente sería la cuestión, si todo consiste en poner una "Biblia en lenguaje actual" sin ver realmente las corrientes interpretativas que hay detrás de cada texto que van cambiando/adulterando la Palabra de Dios!

domingo, 29 de agosto de 2010

¿HUNAB KU O EL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO?

El método de equivalencia dinámica, al traducir textos sagrados a idiomas de culturas aborígenes, es criticado por su inexactitud y por distorsionar el mensaje original del verdadero Dios de la Biblia. Al emplear términos propios de cada cultura, como Hunab Ku para los mayas, compromete la integridad y autenticidad de las enseñanzas evangélicas fundamentales, alejándose del mensaje central de la fe cristiana. ANTIBÍBLICO MÉTODO DE TRADUCCIÓN DE EQUIVALENCIA DINÁMICA

Vemos aquí los frutos de este método de traducción "antibíblico" aplicado en la traducción de la Biblia para las culturas aborígenes de América Latina, en especial a la cultura maya. Observemos el siguiente artículo del sitio de las Sociedades Bíblicas Unidas, en donde se comenta cómo la palabra "Dios" (usada en las primeras versiones del Nuevo Testamento en dicha lengua) es suplantada ahora por "Hunab Ku", una divinidad maya, creadora del universo, asociada también como el "Sol".

La Biblia y los pueblos indígenas de América Latina Edesio Sánchez Cetina
[1] Las culturas a las que pertenecieron los autores de los libros de la Biblia, los traductores castellanos y los traductores indígenas son muy diferentes. Los idiomas reflejan esas realidades; por ello, los traductores necesitan reconocer las diferencias de cosmovisión y cultura para poder hacer traducciones más fieles...

[2] Otro de los problemas en la traducción de conceptos en idiomas indígenas lo ofrecen los nombres divinos. En la mayoría de nuestros pueblos, los españoles impusieron la palabra "Dios" para hablar del Dios de la tradición cristiana. Esta palabra se transliteró de maneras diversas, y es la palabra que se usa para referirse a Dios: "jajal Dios", "Diyu", etc. Sin embargo, esta palabra, por tener un significado cero, no comunica con profundidad la carga conceptual que tienen las palabras indígenas. Más y más en las Sociedades Bíblicas Unidas se está insistiendo en usar palabras ya existentes en los idiomas indígenas. Por ejemplo, en maya, en las dos primeras versiones del Nuevo Testamento, se usó la palabra "Dios", pero ahora, después de mucha deliberación y consulta, se decidió usar el título "Hunab Ku"; conocido y usado en la época en que vinieron los españoles. [mfn]Tomado de: http://www.labibliaweb.com/cienciasbiblicas/ La Biblia y los pueblos indígenas de América Latina Sociedades Bíblicas Unidas[/mfn]</blockquote> El primer párrafo menciona que, para alcanzar traducciones más fieles, es esencial reconocer la "cultura y cosmovisión" del idioma de destino. Entonces, ¿es apropiado adaptar la Biblia a la cultura existente, especialmente si se trata de una cultura "politeísta" como la maya? ¿Sería más adecuado enseñar a los pueblos originarios el significado de una palabra ausente en su idioma, como "DIOS", o es preferible adaptar el concepto al nombre de una divinidad local? El método de equivalencia dinámica parece respaldar esta adaptación.

Los defensores de esta práctica argumentan que, dado que Hunab Ku era visto como el creador único y los mayas lo concebían como incorpóreo, sin representarlo en ninguna imagen, su adaptación podría ser válida. Sin embargo, surge la pregunta: ¿equivale Hunab Ku al "Único Dios Creador" descrito en el Génesis? Aún más crítico, ¿podría Hunab Ku compararse con el "Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo"?

Es relevante señalar que, de acuerdo con la creencia maya, Hunab Ku tenía un hijo.

Itzamná, Señor del Cielo

Dejando a un lado a Hunab Ku, el creador, quien aparentemente no tuvo un rol destacado en la cotidianidad del pueblo maya, el prominente Itzamná, hijo de Hunab Ku, ocupaba el lugar más elevado dentro del panteón maya. En los códices, Itzamná es ilustrado como un anciano de mandíbulas desdentadas y mejillas hundidas.

Su nombre se compone de dos jeroglíficos: el primero podría ser una representación estilizada de su rostro, mientras que el segundo incluye, como elemento central, el signo del día Ahau. Este signo se interpreta como "rey, emperador, monarca, príncipe o gran señor", subrayando así la importancia y el estatus elevado de Itzamná a través del segundo jeroglífico de su nombre. [mfn]Texto tomado de: Morley, Sylvanus G. La Civilización Maya (Revisada por George W. Brainerd. Fondo de Cultura Económica.)[/mfn]

HUNAB KU, NO ES EL DIOS DE LA BIBLIA, NI EL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Hunab Ku dista de ser el Dios descrito en la Biblia o el Padre celestial de nuestro Señor Jesucristo. Representa, más bien, el linaje divino como padre de Itzamná y se inscribe dentro de las creencias tradicionales de un pueblo específico. Desde esta perspectiva, una cultura originaria se beneficia al encontrar en la Biblia y en el verdadero Dios, no en interpretaciones que se moldeen convenientemente a sus convicciones equivocadas.

Esta situación no guarda "paralelismo" con la experiencia del apóstol Pablo en el Areópago de Atenas (Hechos 17:23), donde proclamó la existencia de un "Dios no conocido" a un público familiarizado con múltiples deidades. Dicho "Dios no conocido" no compartía esencia ni origen con las divinidades griegas de aquel tiempo.

Pablo, al predicar, eligió un "altar desocupado", evitando asociar su mensaje con los altares dedicados a Zeus o Apolo. De forma similar, si en una cultura no existe un concepto análogo a DIOS, se debe aprovechar ese "espacio vacío conceptual" para introducir la noción del verdadero Dios, en lugar de adaptarla a cualquier figura divina local. La comparación no es directa; Hunab Ku no se equipara al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

¿Qué nos dice la Biblia respecto al "Dios y Padre" de Jesucristo?

Romanos 15:6: Para que concordes, a una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 4:6: Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todas las cosas, y en todos vosotros. Efesios 5:20: Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Colosenses 1:3: Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, siempre orando por vosotros.

1 Tesalonicenses 3:11: Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y el Señor nuestro Jesucristo, encamine nuestro viaje a vosotros.

1 Pedro 1:3: Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.

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Conclusión

La adopción del método de equivalencia dinámica en la traducción de la Biblia plantea un riesgo sustancial de distorsionar el concepto bíblico de Dios, especialmente al intentar sustituirlo con otra deidad. Tal enfoque puede desviar la esencia del mensaje cristiano, alejándolo de la revelación divina central en las Escrituras. Es crucial preservar la fidelidad al texto original, evitando interpretaciones que comprometan la comprensión auténtica de la divinidad y asegurando que el núcleo del cristianismo se mantenga intacto para todas las culturas.