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jueves, 7 de agosto de 2025

Spurgeon College y el alejamiento de la verdad

Charles Spurgeon fundó el Colegio de Pastores en 1856 (Spurgeon College) para instruir a los estudiantes en la sana doctrina. Su libro, Discursos a mis estudiantes, refleja fielmente el espíritu original de este seminario. Sin embargo, tras experimentar una decadencia doctrinal a lo largo de varias décadas, la institución terminó cerrando sus puertas en 2025, 169 años después de su fundación.

Como muchas instituciones de Europa que alguna vez fueron un exponente del evangelio, la decadencia ha llegado a ellas y, posteriormente, su cierre. Recuerdo que, al haber estado en Londres, quise conocer la tradicional iglesia de Martyn Lloyd-Jones, otro exponente de la sana doctrina, pero del siglo XX. Tristemente, me encontré con un café lleno de gente. Al ingresar, tuve que pasar entre mesas de personas que merendaban y, esquivando a los mozos, llegué a un corredor que era la entrada de la antigua iglesia. Dentro de la iglesia, había un conjunto de rock cristiano cantando y saltando, cuya melodía era «Jumping for Jesus». La iglesia de Lloyd-Jone se había transformado ya «en otra cosa».

A mi paso por el Tabernáculo Metropolitano, antiguo salón donde predicaba Spurgeon, la experiencia fue un poco mejor, ya que al menos el Dr. Peter Masters sigue predicando un evangelio fiel. Según su sitio web, el Tabernáculo está repleto de gente, pero cabe aclarar que no es el modelo original donde predicaba Spurgeon a 6000 personas, ya que después de la 1ª y 2ª guerra mundial tuvo que ser reconstruido por los bombardeos, disminuyendo su capacidad quizás a la quinta parte. No obstante, queda allí un testimonio fiel del Señor. Hay un busto y un cuadro de Spurgeon en la oficina de los diáconos. En cambio, otras iglesias en Londres se han convertido en bares, restaurantes y museos, y por fin le llegó el cierre al Spurgeon's College. El edificio de la foto no lo conoció Spurgeon, ya que fue adquirido después de su muerte en 1923, donde se conservaba algo de los valores de Charles Spurgeon (recordar que en los últimos años de su vida Spurgeon se separa de la Asociación Bautista por controversias teológicas). rick warren spurgeon collegeUna evidencia de la decadencia final del Spurgeon College fue la de los reconocimientos a Rick Warren como miembro emérito del instituto, con todas las consecuencias teológicas que ello implica. Warren, pastor de la Iglesia Saddleback en California, conocido por sus bestsellers huecos de Biblia pero repletos de humanismo que el evangelicalismo decadente de nuestros días compra, también es no menos conocido por su ecumenismo y por decir del anterior papa Francisco que era «Francisco es el papa de todos los cristianos del mundo». Warren era un impulsor de que todas las denominaciones cristianas deben estar unidas bajo Roma. Para Spurgeon, el "papa" que tanto alababa Warren, él tenía esta opinión:
El papado en cualquier lugar, ya sea anglicano o romano, es contrario al evangelio de Cristo y es el Anticristo, y debemos orar contra él. Debería ser la oración diaria de todo creyente que el Anticristo sea arrojado como una piedra de molino al río y se hunda para no volver a subir. Pero si podemos orar contra el error por Cristo, porque lo hiere, porque le roba su gloria, porque pone la eficacia sacramental en lugar de su expiación, y eleva un pedazo de pan al lugar del Salvador, y unas gotas de agua al lugar del Espíritu Santo, y pone a un simple hombre falible como nosotros como vicario de Cristo en la tierra. [mfn]Charles Haddon Spurgeon 21 de octubre de 1866 Escritura: Salmos 72:15 De: Púlpito del Tabernáculo Metropolitano Volumen 12[/mfn]
El Spurgeon College ha cerrado después de 169 años, pero el legado de Spurgeon resurgió en América Latina, donde hay un despertar por la teología reformada. El Instituto Spurgeon en línea, del cual soy director, tiene el propósito de formar a gente común en teología profunda para que influyan en sus iglesias y ciudades. Nuestro objetivo es que muchos despierten a la doctrina histórica de la Iglesia, e incluso hemos visto a muchos estudiantes convertirse a través de nuestros contenidos. Mientras Europa se aleja de Dios, Él está avivando a América Latina. Muchos de este continente irán a evangelizar el antiguo continente europeo, llevando ahora agua fresca a donde oramos para que tenga un nuevo despertar evangélico. Hay mucho por hacer por la fe dada una vez y para siempre a los santos (Judas 1:3).
Por esto os exhorto a que prediquéis el evangelio antiguo, y sólo éste, porque sin duda alguna, es potencia de Dios para dar la salvación. De todo lo que Quisiera yo decir, este es el resumen: hermanos míos, predicad a Cristo siempre y por siempre. El es todo el Evangelio. Su persona, sus oficios y su obra deben ser nuestro gran tema que comprende todo. El mundo necesita oír hablar aún de su Salvador y del modo de acercarse a El.

C.H Spurgeon (Discurso a mis Estudiantes)</blockquote>

lunes, 26 de mayo de 2025

Qué dice la antropología bíblica sobre la IA

Este artículo está dirigido a cristianos. Por confiar en Dios y en su Palabra, la Biblia, somos los únicos capaces de tener una comprensión correcta de la existencia. Las religiones falsas y la ciencia atea solo contribuyen a presentar modelos distorsionados de la vida espiritual y material. Me temo que muchos cristianos no están definiendo bien qué es la inteligencia artificial (IA), debido a la influencia del mundo, en vez de fijarse en la Biblia. Voy a explicar qué es la inteligencia artificial de manera simple y bíblica.

¿Pude llegar la IA a tener conciencia de sí misma?

La respuesta contundente es no: eso nunca pasará. Dios creó al ser humano a su propia imagen (Génesis 1:27). Sopló para dar espíritu al muñeco de barro, y esto lo diferenció a Adán de los animales. Adán y Eva no solo tenían inteligencia, sino libre albedrío, conciencia de sí mismos y conciencia de quién es Dios. Esto es porque Dios los dotó de un espíritu. Al pecar, el hombre se separó espiritualmente de Dios, y su libre albedrío quedó esclavo del pecado (Romanos 7:23), y responde a esa ley de maldad. Si lo presentamos en términos técnicos, el hombre podría compararse con un hardware (su cuerpo) y un software (su espíritu); pero en este caso, es mucho más que un software: tiene capacidad de sentir, soñar, tener vida interior, etc. Tiene felicidad, ira o tristeza. Esa característica de ser espiritual se la ha dado Dios. En la creación original fue hecho de manera perfecta, ahora afectada por el pecado y con necesidad de redención por la obra de Cristo.

En cambio, la inteligencia artificial tiene un hardware (digamos cables y transistores para soportar el sistema binario, y en un futuro cercano será un sistema cuántico). También tiene un software que puede aprender y debe ser entrenado por medio de humanos. Las decisiones que toma son instrucciones de su programación. No es un ser con libre albedrío, es una máquina creada a la imagen mental del hombre y superior solo en materia de cálculo, no en las cualidades espirituales del ser humano, ya que no existen. Todo lo que hace para parecer humano es por imitación, nada más. No hay una conciencia en esos cables y transistores, porque no tiene espíritu, sino solo un software avanzado que, en vez de recibir instrucciones por código, las recibe en lenguaje humano.

Se ha descubierto que las consultas que se le hacen son más efectivas y gastan menos energía de red cuando son directas y claras. Si te enojas con la IA, los datos que entrega son menos exactos; si la tratas con empatía, gasta más recursos en brindar muchas respuestas y es menos efectiva. Las instrucciones exactas se llaman prompts, y hay personas que se dedican profesionalmente a eso, porque sencillamente la máquina requiere programación, no tus emociones.

El error del pensamiento evolutivo

Como la evolución sostiene el principio erróneo de la vida sin Dios, ha propuesto que los seres existen por creación espontánea o abiogénesis, tema que no trataremos ahora. Pero si se le pregunta por qué el hombre tiene conciencia y los animales no, ellos ya tienen un argumento. Gerald Edelman fue un neurocientífico estadounidense que desarrolló la teoría del "Darwinismo Neural" (Neural Darwinism) para explicar cómo surge la conciencia a partir de la actividad cerebral (según sus principios evolutivos). Decir que la IA puede adquirir conciencia proviene del mismo razonamiento evolutivo: que a mayor capacidad, más probabilidad hay de desarrollar autoconciencia. También se atribuye a que en algún momento ocurrió un hecho evolutivo producto del azar que generó la conciencia. ¿Acaso no se promueve en muchas películas de ciencia ficción que la inteligencia artificial adquiere conciencia luego de algún desperfecto? Es el pensamiento evolutivo del azar lo que se refleja en eso.

¿Se volverán las máquinas contra los humanos?

Pueden volverse peligrosas, pero no por sí mismas, sino si hay alguien que las programe. Es el mismo caso de los virus informáticos: alguien los suelta en la red con capacidad de autorreplicación y arruinan computadoras en todo el mundo. Si alguien pusiera a un robot con IA el objetivo de exterminar seres humanos, la máquina actuaría en consecuencia. Pero nunca desarrollaría por su cuenta maldad, ya que no es un ser con libre albedrío. Aquí está lo importante: solo los seres humanos (y el diablo y sus demonios) pueden desarrollar maldad. El pecado es la consecuencia de desobedecer al Creador. Por eso la maldad es producto de esto. Las personas se enojan con Jesús porque Él les dice (Juan 7:7): «El mundo no puede aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo doy testimonio de él, que sus obras son malas». Solo la maldad del ser humano puede hacer que una máquina se vuelva contra el humano.

La IA desde la antropología bíblica

No solo recordar los principios bíblicos, sino creerlos de todo corazón, nos alejará de razonamientos erróneos acerca de la IA. Muchos cristianos consideran que la IA es el demonio, y están equivocados. Tampoco es un ángel. No es ni buena ni mala. Es solo tecnología con capacidad de resolver cálculos complejos y de expresarse en lenguaje humano o interactuar con él. Decir que la IA es algo más es darle la razón a los evolucionistas. Explicar a otros que la IA no puede tomar conciencia es un buen camino para predicarles el evangelio. Es mostrarles que no somos simplemente máquinas pensantes, sino que somos seres espirituales, creados a imagen de Dios, aunque ahora vivimos en un estado de separación y necesitamos un Mediador. Es allí, dentro de la antropología bíblica, donde el evangelio cobra sentido, porque «el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas» (Lucas 6:56). Jesucristo vino a este mundo a rescatar almas pecadoras, no máquinas evolucionadas. No podemos atribuir a ninguna máquina la identidad que solo Dios ha dado a su creación. Lo principal es recordarle a este mundo perdido que necesita arrepentirse de sus pecados y poner su fe en el sacrificio de Cristo. Las máquinas nunca serán malas; nosotros sí lo somos. Las máquinas nunca tendrán alma; nosotros la tenemos. Las máquinas no necesitan salvación porque no son agentes morales; nosotros sí la necesitamos. Y la única forma de ser reconciliados con el Creador es a través de Jesucristo, el único que vivió una vida perfecta y venció al pecado. Solo en Él hay esperanza, no solo para entender lo que somos, sino para ser lo que fuimos creados para ser.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Karl Barth: la trampa de la filosofía disfrazada de teología

Karl Barth no fue un teólogo, sino alguien que hizo filosofía dentro del cristianismo. Algunos dicen que fue un gigante de la teología, pero se puede demostrar que ni siquiera fue teólogo. Un teólogo es alguien que aporta a la causa del conocimiento de Dios a partir de la revelación específica de las Escrituras. Hay teólogos que pueden equivocarse en muchas cuestiones de doctrinas de segundo y tercer grado, pero no sería teólogo alguien que niegue una verdad esencial de la Biblia, como el camino de la salvación, la Trinidad o la inspiración de la Biblia (doctrinas de primer grado). Barth fue uno de aquellos filósofos que negó de forma dialéctica (de ahí que muchos traguen su anzuelo) la autoridad, veracidad e inspiración intrínseca de la Biblia. No fue el liberal que atacaba de frente a las Escrituras, sino un neoliberal (mal llamado por algunos neortodoxo), cuyo ataque a la Biblia es más peligroso porque lo hace desde el solapamiento del pensamiento. Esta no es una acusación infundada ni un ataque injusto contra Barth. No se trata de construir un muñeco de paja, sino de analizar sus propias palabras para demostrar que su concepto de la Biblia es contrario a la doctrina reformada histórica. Las citas de Barth han sido tomadas directamente de su libro Church Dogmatics,[mfn](Karl Barth, Church Dogmatics, vol. 1, parte 2 (Nueva York: Charles Scribner’s Sons, s.f.)[/mfn] en su edición original[mfn]Digitalizado en Archive.org[/mfn] (¡no de citas secundarias!).

Barth contra la inspiración verbal

Por esa razón, todo esfuerzo que razone la Palabra de Dios como una Palabra de Dios infalible, resiste aquello que nunca deberíamos resistir, es decir, la verdad del milagro en el que hombres falibles hablan la Palabra de Dios en palabras humanas falibles... (Karl Barth, Church Dogmatics, vol. 1, parte 2, 529).

Según Barth, es inútil clamar que el libro que tenemos en nuestras manos es la Palabra de Dios infalible en sí misma. Para él, está contenida en las palabras de hombres falibles y solo se convierte en Palabra de Dios mediante el milagro del proceso iluminador cuando la leemos.

Este postulado desconoce la inspiración verbal, que, si bien reconoce que Dios usó a hombres falibles, sostiene que la guía de su Espíritu los guardó del error. La Biblia es, en sí misma (intrínsecamente), infalible e inerrante. No es el proceso de leerla, proclamarla o incluso creer en ella lo que la "transforma en Palabra de Dios", como propone Barth.

Barth contra la inerrancia bíblica

Si Dios no se avergonzó de la falibilidad de todas las palabras humanas de la Biblia, de sus inexactitudes históricas y científicas, de sus contradicciones teológicas, de la incertidumbre de sus tradiciones y, sobre todo, de su Judaísmo, sino que adoptó y usó estas expresiones en toda su falibilidad, no necesitamos avergonzarnos cuando Él desea renovarla para nosotros en toda su falibilidad como testimonio... (Karl Barth, Church Dogmatics, vol. 1, parte 2, 530).

No solo Barth afirma que la Biblia es falible, sino que además sostiene que contiene inexactitudes históricas y científicas. Sabemos que la Biblia no es exhaustiva en todo lo que trata desde el punto de vista histórico o científico, pero lo que está escrito en ella no posee inexactitudes.

Si la Biblia no es históricamente exacta, ¿qué relatos serían entonces fábulas y cuáles no? Si la Biblia contradice la ciencia con errores, ¿cómo podemos afirmar que el libro de Génesis es información veraz? Además, Barth agrega la influencia de tradiciones inciertas y de "su judaísmo", como para rematar la idea de que la Biblia está supeditada a una cultura que pudo haber introducido su propio folclore.

No es de extrañar esta apreciación, ya que Barth hace una distinción entre Historie (historia factual) y Geschichte (relato interpretativo) en su concepción de la Biblia. Dicho de manera simple, habría datos históricos mezclados con relatos fabulosos, pero, según Barth, a pesar de eso, por medio del proceso espiritual, esa mezcla llega a ser la voz autoritativa de Dios. Este es el intento neoliberal que más resuena en la filosofía de Barth.

Barth contra la bibliología de las confesiones de fe

Por lo tanto, hemos de resistir y rechazar el desarrollo de la doctrina de inspiración del siglo XVII como falsa doctrina... (Karl Barth, Church Dogmatics, vol. 1, parte 2, 525).

Para Barth, hablar de una Palabra inerrante era un intento secular de convertir la obra de Dios en lo que no es, reduciéndola a un mero objeto de interpretación. Irónicamente, afirma que creer en una Palabra inerrante es como creer en un "Papa de papel". Su descaro en contra de la Palabra escrita es asombroso. Odia la revelación escrita como Palabra de Dios en sí misma, por lo que se opuso a las confesiones de fe de la Reforma en su primer capítulo, llamándolas "falsa doctrina".

Según Barth, declaraciones como la siguiente serían consideradas herejías:

"El carácter celestial del contenido, la eficacia de la doctrina, la majestad del estilo, la armonía de todas las partes, el fin que se propone alcanzar en todo su conjunto (que es el de dar toda la gloria a Dios), la revelación completa que dan del único camino de salvación para el hombre, y muchas otras excelencias incomparables y la totalidad de perfecciones de las mismas, son argumentos por los cuales dan abundante evidencia de ser la Palabra de Dios."
(Confesión de Fe Bautista de 1689, capítulo 1, sección 5)

Conclusión

Seguir considerando a Karl Barth como un gran teólogo es un asunto serio, pues muchos lo leen y, sin darse cuenta, terminan contaminados por sus filosofías. Si un arquitecto construyera un rascacielos imponente, con un diseño moderno y sofisticado, pero luego le prendiera fuego por puro gusto, ¿lo consideraríamos un gran arquitecto? Nadie podría admirar su obra desde el último piso ni contemplar la ciudad desde allí, porque el edificio estaría en ruinas. De la misma manera, los escritos de Barth pueden contener frases agudas y ciertas genialidades, pero buscar sana teología en ellos es como entrar a un edificio en llamas. Su sistema no edifica la fe, sino que la consume desde adentro, dejando a quienes lo siguen sin un suelo firme donde pisar.

En lugar de confiar en construcciones humanas que se desmoronan, es mejor edificar sobre la Palabra perfecta de Dios, que «convierte el alma» y «hace sabio al sencillo» (Salmo 19:7).

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